
Un injerto óseo es un procedimiento que se realiza para reconstruir y regenerar el hueso de la zona del diente. Cuando una persona pierde un diente por una lesión o un traumatismo, el hueso se deteriora y se debilita con el tiempo. No es posible colocar un implante dental sin una estructura ósea firme y estable. Por eso, el injerto óseo es necesario cuando no hay suficiente estructura ósea para soportar el implante dental.
La idea de un injerto óseo puede sonar aterradora. Pero debes saber que no hay nada de qué preocuparse si tu odontólogo quiere realizar un injerto óseo antes de colocar un implante dental. Es un procedimiento seguro, frecuente y sencillo que te permite recuperar tu sonrisa.
Te ofreceremos una visión completa de toda la información relacionada con los injertos óseos: el procedimiento, sus tipos, el proceso y por qué puede ser necesario antes de colocar un implante. Sigue leyendo para conocer todo sobre la importancia del injerto óseo para los implantes dentales.
El injerto óseo es un proceso que compensa la falta de hueso para reforzar su estructura. Para que un diente funcione con normalidad, su estructura y su posición son sumamente importantes. Cuando pierdes un diente, el hueso que lo sostiene, llamado hueso alveolar, también empieza a reabsorberse, lo que se traduce en falta de hueso para los implantes dentales. Así que, si te estás preguntando: «¿Necesito un injerto óseo para un implante?», aquí tienes la respuesta. Para que un implante tenga éxito, este espacio hueco debe rellenarse para que sea posible la introducción de material óseo. El proceso del injerto óseo consta de tres pasos:
- Extracción del diente si es necesario
- Apertura de la encía y limpieza de la zona ósea
- Colocación del material de injerto óseo
Extracción del diente
Si el diente está en mal estado y la extracción es necesaria, el dentista toma las medidas oportunas. Una anestesia local insensibiliza el diente y la encía circundante para asegurarse de que el paciente no sienta nada. Además, si ya falta un diente y el paciente desea un procedimiento de implante, el dentista omite esta parte y continúa con el proceso de injerto.
El siguiente paso del injerto óseo consiste en abrir el tejido gingival que rodea el diente. Al hacerlo, la zona del hueso alveolar queda a la vista y al dentista le resulta fácil determinar la cantidad de injerto. Después llega el momento de limpiar y desinfectar adecuadamente la zona ósea. Se comprueba que no haya signos de caries antes de introducir el material de injerto.
Colocación del material de injerto
Antes de avanzar con este paso, es necesario conocer los tipos de injertos. Existen cuatro tipos de materiales de injerto óseo: autoinjerto, aloinjerto, xenoinjerto y aloplástico. El método de autoinjerto consiste en tomar material óseo de otra parte del cuerpo para llevarlo al hueso del diente afectado. El aloinjerto, en cambio, permite a los dentistas obtener material de injerto de un donante, es decir, de una persona fallecida. El xenoinjerto se refiere a la obtención de material de injerto a partir de animales, mientras que el material aloplástico es un material de injerto fabricado a partir de sustancias sintéticas. A continuación, se procede a la introducción del material de injerto.
¿Cuál es el mejor material de injerto óseo para un implante dental?
Los tipos de injertos óseos dentales pueden variar. El mejor material para el procedimiento de injerto óseo en implantes dentales es, sin lugar a dudas, la hidroxiapatita, que contiene fosfato de calcio. Es un material sintético y tiene una tasa de éxito superior a la de cualquier otro material, como el carbonato de calcio. El motivo de su éxito es que el hueso humano está formado en gran parte por fosfato de calcio. Así, el hueso del diente lo acepta con facilidad y no se producen complicaciones en el proceso de regeneración.
Métodos de injerto óseo
Según la American Dental Association, un injerto óseo para implante dental es un proceso de introducción de material artificial o natural para restaurar la estructura ósea perdida. Perder uno o varios dientes por caries, una lesión o cualquier otro motivo provoca el adelgazamiento del hueso del diente. La pérdida de volumen óseo afecta al hueso maxilar e incluso provoca problemas de alineación. Ignorar un diente ausente durante mucho tiempo no es saludable, ya que puede causar numerosos problemas de salud bucodental. Desde caries hasta dientes fracturados, el implante dental es una solución eficaz y duradera para restaurar tus dientes.
No obstante, debes elegir a un dentista estético experimentado y cualificado para los implantes dentales. Un examen dental exhaustivo es fundamental antes de los implantes dentales para identificar si alguien necesita un injerto óseo. La situación de cada persona es única y puede exigir una solución completamente distinta, por lo que es clave encontrar lo que mejor le conviene. Existen cuatro tipos de métodos de injerto óseo:
- Elevación de seno
- Aumento de cresta
- Preservación del alvéolo
- Injerto periodontal
La gravedad y la localización del daño son dos aspectos muy importantes para conocer el tipo de injerto óseo necesario. Los dentistas determinan la clase de injerto óseo requerido evaluando la localización de los dientes afectados. Por ejemplo, si alguien pierde uno o varios dientes de la zona posterior superior, la cavidad maxilar se ve afectada. Para esta situación concreta, los dentistas optan por una elevación de seno antes de la cirugía de implante dental.
La elevación de seno es un método de injerto óseo habitual en pacientes a quienes les faltan dientes posteriores superiores. La pérdida del diente hace que los senos maxilares desciendan y ocupen la zona ósea. Si el paciente desea colocarse un implante dental, la única forma es elevar las cavidades sinusales antes de introducir el material óseo. Es un procedimiento totalmente seguro y eficaz que mejora la salud bucodental general y resuelve cualquier problema de alineación.
Cuando alguien pierde un diente, con el tiempo el «hueso alveolar», el hueso del diente, empieza a reabsorberse. No solo se reabsorbe, sino que también empieza a perder volumen. Y el hueso necesita funcionar con normalidad antes de poder colocar el implante, lo que significa que debe volver a su estado original. El aumento de cresta es un proceso en el que los dentistas aumentan la densidad ósea para que esta recupere su estado anterior y pueda soportar un implante. Este proceso es bastante frecuente cuando hay reabsorción ósea por la pérdida de un diente.
La preservación del hueso tras la extracción o la pérdida de un diente es enormemente importante para la alineación del maxilar. La preservación del alvéolo es un proceso en el que los dentistas injertan el hueso inmediatamente después de la extracción del diente. La zona del alvéolo se deja en reposo durante unos meses hasta que cicatriza por completo. Tras el proceso de cicatrización, la zona está lista para el implante dental, ya que se ha producido la regeneración ósea.
La enfermedad de las encías y otros tipos de problemas dentales pueden provocar que los dientes se desgasten y se debiliten. Los dientes con movilidad quedan expuestos a varios problemas, como caries, alteraciones de la mordida y fracturas. El injerto periodontal es un proceso destinado a dar soporte al diente restaurando su estructura y reduciendo su movilidad.
¿Cuánto tarda la recuperación de una cirugía de injerto óseo?
El periodo de cicatrización dura de tres semanas a 3 meses, según la extensión y la gravedad del daño. Dicho esto, la duración varía en cada persona según su situación. Sin embargo, si evitas ciertos alimentos, mantienes una buena higiene bucal y evitas las actividades físicas que puedan alterar el proceso de cicatrización, tu recuperación será más saludable y rápida. Por supuesto, también debes seguir las instrucciones de cuidado posoperatorio de tu dentista. Es posible que experimentes algunas molestias, como dolor e hinchazón, durante los primeros días tras la cirugía, lo cual es bastante normal. Los analgésicos que se te receten aliviarán un poco tu dolor. También puedes asegurarte de que no haya interrupciones en tu proceso acudiendo a tus citas de seguimiento periódicas con el dentista. Al fin y al cabo, el tiempo que necesitas tener paciencia entre el injerto óseo y la cirugía de implante dental es de dos a tres meses como máximo.
¿Quién es el candidato ideal para un injerto óseo?
Los implantes dentales se recomiendan a las personas que han perdido dientes por caries o lesiones. Pero realizar el procedimiento o no depende de la gravedad del daño y del estado del hueso natural. Debes someterte a este procedimiento si el hueso está demasiado dañado para soportar el implante. Tu dentista determinará la gravedad y la localización del daño para decidir el tipo de injerto óseo más adecuado para ti. Este examen exhaustivo determinará si los implantes dentales con injerto óseo son la opción de tratamiento correcta para ti.
Preguntas frecuentes sobre los injertos óseos para implantes dentales
Como el injerto óseo puede ser un tema difícil de comprender por completo, no queremos que te quede ninguna duda al respecto. Aquí responderemos brevemente a algunas preguntas frecuentes. Estamos seguros de que te ayudarán a entender mejor este procedimiento. Si por algún motivo se nos ha pasado algo y todavía tienes curiosidad por saber algo, ponte en contacto con nosotros y estaremos encantados de ayudarte.
¿Es necesario un injerto óseo antes de un implante dental?
Esto depende del nivel de daño presente y de cuánta estructura ósea hay. Si hay una pérdida ósea total, el injerto óseo es necesario para soportar un implante dental. Los dentistas omiten este procedimiento si el hueso está intacto y funciona con normalidad.
¿Son dolorosos los injertos óseos?
El injerto óseo es un procedimiento quirúrgico, pero no hay nada de qué preocuparse, porque tu cirujano utilizará anestesia local para insensibilizar el diente. Con la tecnología moderna, hay muchas probabilidades de que no sientas nada y de que puedas lucir fácilmente una bonita sonrisa.
¿Cuál es la tasa de éxito del injerto óseo para implantes dentales?
Los procedimientos de injerto óseo son conocidos por tener tasas de éxito elevadas. Por supuesto, hay algunos factores que pueden afectar a la tasa de éxito. Estos factores incluyen la salud del paciente, la cantidad de hueso natural y lo hábil y experimentado que sea el dentista. Las tasas de éxito de los injertos óseos dentales varían entre el 90 % y el 95 %. Según una investigación, los injertos óseos compuestos tienen una tasa de supervivencia del 99,6 %, mientras que los aloinjertos presentan una tasa de supervivencia del 90,9 %. Los injertos en bloque tienen una tasa de supervivencia del 98,9 % y se encuentran entre los métodos de injerto más habituales. (1)
¿Hay implantes dentales con injerto óseo disponibles en Turquía?
La odontología es una de las muchas ventajas de visitar Turquía. El injerto óseo es un procedimiento habitual antes de colocar implantes dentales cuando hay una pérdida ósea excesiva. Elegir un dentista experimentado y cualificado es clave en este asunto y, en Dentfix, podemos hacerte el proceso mucho más sencillo. Si te preguntas cuánto cuesta un injerto óseo para un implante, nuestros representantes están disponibles las 24 horas, los 7 días de la semana, para brindarte apoyo si te enfrentas a cualquier dilema dental. Puedes ponerte en contacto con nuestro equipo del centro de llamadas, activo 24/7, AQUÍ
1. Elakkiya S, Ramesh A, Prabhu K. Systematic analysis on the efficacy of bone enhancement methods used for success in dental implants. The Journal of Indian Prosthodontic Society. 2017;17(3):219. doi:https://doi.org/10.4103/jips.jips_19_17


