Dos cosas, y preferimos que las sepa ahora. La primera es que los procedimientos complementarios —un injerto óseo, una elevación de seno, una extracción, una tomografía— quedan fuera de la lista de precios estándar y solo se conocen una vez que un dentista le ha explorado en persona; si necesita alguno, se lo decimos y pedimos su aprobación antes de hacer nada. La segunda son los tiempos: los casos con implantes se desarrollan en dos viajes separados por varios meses, algo que la gente suele subestimar.