
Una de las preguntas más frecuentes es cuánto afectarán las carillas a tus hábitos alimentarios. Las carillas son prótesis estéticas muy robustas y duraderas. A diferencia del tejido natural del diente, estas prótesis no pueden repararse por sí solas si se dañan. Sin embargo, puedes usarlas con más cuidado y prolongar su vida útil. La forma en que las uses puede ser bastante decisiva durante este periodo. También puede afectar a tu salud dental en general. Por eso, en este artículo te mostraremos cómo evitar que la comida acorte la vida de tus carillas.
Comer con carillas permanentes
Quizá te preguntes: «entonces, ¿cómo afecta a mi dieta el hecho de proteger mis carillas?»
Lo primero que debes saber es que las carillas permanentes son más duraderas que las temporales, por lo que requieren menos restricciones en tu dieta. No obstante, siguen siendo prótesis permanentes que necesitan cuidados. Por ejemplo, intentar abrir un tapón o un envase con los dientes después de colocarte las carillas puede dañarlas. Consumir ciertos alimentos también puede dañar tus carillas. Además, algunos alimentos se recomienda consumirlos con precaución.
Entonces, ¿qué alimentos y bebidas debemos evitar?
¿Qué puedes y qué no puedes comer con carillas permanentes?
Hay muy pocos alimentos que debas evitar para proteger tus carillas. La mayoría de los alimentos de consumo diario son inofensivos para ellas. Como dijimos antes, las carillas son bastante duraderas. Algunos de estos alimentos no pueden dañar directamente las carillas, pero erosionan el agente adhesivo. Veamos cuáles son:
- Alimentos y bebidas ácidos
- Alimentos extremadamente duros
- Alcohol
- Alimentos crujientes, secos y duros
- Cosas pegajosas
- Líquidos oscuros y que manchan
Alimentos y bebidas ácidos: Los alimentos y bebidas que contienen ácido, como el limón, el tomate y los refrescos, pueden erosionar el agente adhesivo colocado entre la superficie del diente y la carilla. Este proceso de erosión lleva tiempo. Pero a largo plazo puede acortar la vida de tus carillas.
Alimentos extremadamente duros: Las carillas permanentes son bastante duraderas en comparación con otras. Sin embargo, la dureza de algunos alimentos puede alcanzar niveles extremadamente exigentes. El hielo, por ejemplo, es una sustancia muy dura y deberías evitar morderlo aunque no tengas carillas. Algunos caramelos también pueden ser extremadamente duros. Por eso, es mejor no intentar masticarlos ni triturarlos con los dientes. Por eso también conviene cortar en rodajas las frutas y verduras muy duras, como las zanahorias. Al comer carne, debes tener cuidado con la posibilidad de que haya huesos. Intentar cortar carne dura con los dientes delanteros también puede ser perjudicial.
Alcohol: Un consumo elevado de alcohol también puede erosionar el material adhesivo. Esto incluye tanto el uso de enjuagues bucales con alto contenido en alcohol como de bebidas con alta graduación alcohólica.
Alimentos secos, crujientes y duros: Los alimentos secos o crujientes, como los colines o el pan tostado, pueden dañar tus carillas si intentas masticarlos con los dientes delanteros. Por eso, en general se recomienda consumir pan blando.
Cosas pegajosas: Los caramelos pegajosos, el caramelo blando, los toffees y productos similares pueden quedarse pegados en tus carillas. Es posible dañar las carillas al intentar retirarlos.
Líquidos oscuros y que manchan: Las carillas permanentes suelen ser resistentes a las manchas. Sin embargo, consumir este tipo de cosas puede provocar una decoloración en el agente adhesivo y en otros tejidos. Esto puede crear una falta de armonía en la sonrisa que deseas. Por eso, sería bueno enjuagarte la boca después de consumirlos. Algunos de ellos son el vino tinto, el café y el té.
¿Qué puedes comer con carillas permanentes?
Siempre que tengas cuidado con los alimentos que mencionamos anteriormente, puedes comer lo que quieras. Recuerda que las carillas están diseñadas para ser extremadamente duraderas. Así que, en la mayoría de los casos, no tienes por qué preocuparte por ellas. Sin embargo, el agente adhesivo y tus dientes naturales pueden no ser tan resistentes. Además, algunos movimientos exigentes repetidos de forma rutinaria o ciertos alimentos especiales mencionados antes pueden poner en peligro tus carillas. Por eso, deberás aplicar los cuidados adecuados.
¿Puedes comer alimentos duros con carillas permanentes?
Siempre que tengas cuidado, ¡sí! Una dureza estándar no supondrá una amenaza para tus carillas permanentes. Sin embargo, como mencionamos antes, algunos alimentos pueden ser extremadamente duros. Conviene tener cuidado con ese tipo de alimentos. Por ejemplo, en lugar de arrancar los alimentos extremadamente duros con los dientes delanteros, puedes cortarlos en trozos pequeños antes de comerlos. Esto puede parecer una solución muy sencilla. Sin embargo, con soluciones tan simples puedes prolongar considerablemente la vida de tus carillas.
¿Puedes morder alimentos con carillas?
Sí. Tus carillas permanentes están diseñadas para cumplir las funciones diarias de tus dientes. Deben ser fuertes y duraderas, y deben proteger tus dientes naturales. Sin embargo, algunas situaciones como las que mencionamos antes pueden acortar su vida útil. Morder alimentos blandos no será un problema. Por otro lado, aplicar una fuerza elevada con tus carillas sobre alimentos extremadamente duros puede ponerlas en peligro. Por eso, desmenuzar o cortar antes de comer protegerá tus carillas.
¿Puedo comer manzanas con carillas?
Sí, pero la manzana es uno de los alimentos que incluimos entre las cosas con las que hay que tener cuidado. Morder estos alimentos puede dañar tus carillas. Puedes comer manzanas pero se recomienda cortarlas antes de comerlas y masticarlas con los dientes posteriores.
¿Puedo comer mazorca de maíz con carillas?
Sí, puedes. Pero tienes que tener cuidado de no morder la mazorca. Del mismo modo, al comer carne, debes tener cuidado de no morder el hueso. Mientras separes el maíz de la mazorca sin forzar demasiado los dientes, no tendrás problema.
¿Se queda la comida atrapada en las carillas?
Sí, es posible. Especialmente con alimentos pegajosos como los caramelos duros, el caramelo blando y los toffees. Debes tener cuidado al intentar retirar la comida atrapada en tus carillas. Podrías dañarlas. Para evitar estas situaciones, puedes enjuagarte y cepillarte los dientes después de comer cosas pegajosas. Enjuagarte con agua tibia con sal puede ablandar la comida atascada y facilitar su desprendimiento.
En el caso de que la comida quede atrapada entre el diente y la carilla, tendrás que acudir a tu dentista. Porque esto significa que el agente adhesivo está erosionado y que hay huecos entre el diente y la carilla. Tienes que volver a pegarlas antes de que provoque problemas más graves.
¿Cómo evitar las manchas de comida en las carillas?
Las carillas dentales, especialmente las de porcelana, son resistentes a las manchas. Son procedimientos estéticos que utilizarás durante años. Algunas manchas pueden aparecer a lo largo de periodos tan prolongados. Puedes seguir los pasos siguientes para evitar las manchas:
- Evita el vino tinto, el café, el té, las frutas del bosque, los dulces, los zumos ácidos y las salsas ácidas como el vinagre o las salsas de tomate, así como los líquidos densos y oscuros.
- Enjuágate o cepíllate los dientes si has consumido alimentos o bebidas como los anteriores.
- Consulta a tu dentista. Acudir a tu dentista de forma periódica te permitirá intervenir de forma temprana en los problemas que surjan.
¿Puede entrar comida en las carillas?
Comer con carillas es igual que comer con tus propios dientes: pueden quedar partículas de comida entre ellas. Lo que no debes olvidar aquí es no ser demasiado brusco con tus dientes al intentar retirarlas. Los procedimientos estándar de cuidado dental serán suficientes para este tipo de situaciones.
Alimentos que puedes y que no puedes comer con carillas de porcelana
Las carillas de porcelana suelen ser las más duraderas. Son las que mejor imitan la estructura y los movimientos naturales de tus dientes. Sin embargo, esto no significa que sea imposible tener carillas rotas. Además, el agente adhesivo puede sufrir un cambio de color. Para protegerlas, es posible que tengas que evitar o consumir con precaución los siguientes productos. Los alimentos distintos de estos no supondrán una amenaza.
- Líquidos oscuros: vino tinto, café solo, té negro… (Pueden decolorar el agente adhesivo. Se pueden consumir, pero es mejor enjuagarse la boca después.)
- Caramelos duros y alimentos pegajosos
- Alimentos duros y crujientes (Mejor consumir con precaución)
- Bebidas de alta graduación alcohólica (pueden dañar el agente adhesivo)
- Alimentos extremadamente duros (como el hueso de la carne, las zanahorias y el hielo)
- Alimentos y bebidas muy ácidos (como las salsas a base de tomate, pueden erosionar el material adhesivo)


