Miedo al dentista: ¡una explicación de cómo lidiar con eso!

La ansiedad dental es el miedo a los dentistas y a las clínicas dentales. La gente también lo conoce como ansiedad dental o miedo al dentista y, en casos graves, cuando se trata de un miedo irracional y una sensación de ansiedad extremadamente inexplicables, se denomina fobia dental. Otros términos utilizados para esta condición son odontofobia, dentofobia o fobia al dentista. El miedo al odontólogo es un tema que existe desde hace algunas décadas. En los últimos años, se han hecho muchos estudios con respecto a la etiología de la ansiedad dental, sus síntomas, signos y cómo superarlo.

Miremos a profundidad todos estos aspectos juntos.

¿Cuáles son los signos y síntomas del miedo al dentista?

El miedo al dentista puede mostrar una gran variedad de signos y síntomas en dos categorías principalmente: signos físicos y signos psicológicos.

Signos físicos:

  • Sudoración
  • Latidos del corazón rápidos o acelerados o palpitaciones del corazón
  • Presión arterial baja y posibilidad de síncope y desmayo
  • Tensión arterial alta y enrojecimiento facial
  • Palidez
  • Resequedad en la boca
  • Tensión en los musculos
  • Dificultades para respirar
  • Estómago nervioso
  • Malestar físico
  • Mareos
  • Temblores

Signos psicológicos:

Los signos psicológicos pueden ser signos cognitivos y de conducta, e incluyen:

  • Pánico o angustia visible
  • Mecanismos de retraimiento (humor o agresividad para evitar la situación)
  • posponer la cita con el dentista o retrasar el inicio de la visita
  • Dificultad para dormir las noches anteriores a la cita
  • Llanto
  • Evitar al dentista
  • Nerviosismo que empeora con el pasar del tiempo
  • Pesimismo y asumir el peor escenario posible
  • Preocupación constante
  • Pensamientos acelerados

Posibles causas de la ansiedad dental

Las razones del miedo al dentista pueden originarse ya sea de factores internos o externos, esto quiere decir que el miedo y la ansiedad puede ser causada por factores externos como disparadores ambientales y lo que pasa en el consultorio odontológico que afecta al paciente. Los disparadores internos proceden del interior, como los problemas médicos y de salud mental, que provocan un miedo extremo.

Puede ser una experiencia traumática

Las malas experiencias con el odontólogo pueden causar ansiedad dental. Un tratamiento dental invasivo que has causado dolor y complicaciones genera un mal recuerdo para el paciente y hace que tenga miedo de someterse a otro procedimiento odontológico. Las malas experiencias, especialmente en la infancia, provocan más miedo y ansiedad.

Otra razón puede ser el comportamiento frío y poco amigable del odontólogo. Cuándo hay una mala interacción entre el dentista y el paciente, este último no sabe mucho sobre el procedimiento y no es capaz de comunicar bien lo que le preocupa y esto lo lleva a tener miedo y ansiedad.

Además de las experiencias desagradables en el consultorio dental, los traumas anteriores relacionados con otros doctores o ambientes médicos también pueden causar angustia al momento de tener tratamientos. En pocas palabras, la gente y especialmente los niños le tienen miedo a cualquiera que lleve una bata blanca.

Un mal recuerdo que incluya abusos también genera ansiedad y miedo cuando se trata de temas dentales.

El miedo al dentista puede surgir de forma indirecta al escuchar de otras personas y de los medios de comunicación.

No siempre un evento traumático directo es la causa de la ansiedad ante el dentista, cuando se aprende o se sabe de las malas experiencias de otros, esto puede crear una imagen negativa en la mente de la persona y provocar una fobia dental. Esto puede suceder al presenciar los problemas o el dolor de otras personas, escuchar sus historias o simplemente leerlas. Los miedos infantiles se forma más probablemente al tener o saber de una experiencia traumática de un familiar. Esto puede aumentar que personas que no hayan tenido una experiencia personal previa, sientan mayor temor. Se forman en su cabeza una imagen dolorosa y se sienten frustrados cuando visitan al odontólogo.

Los medios de comunicación son otro factor que contribuye al miedo al dentista. Las historias que se emiten en los medios masivos y las plataformas de Internet afectan a las personas. Cuando una historia de un tratamiento dental que ha salido mal se hace viral, hace que mucha gente sienta miedo y que se pregunten: ¿y qué pasa si me sucede a mí también?

Puede ser miedo a las herramientas dentales

A mucha gente la da miedo las agujas, los taladros y otros equipos dentales. Los ruidos fuertes y miedosos que producen las distintas herramientas dentales dan ansiedad y angustia. La gente no tiene un conocimiento claro sobre lo que hacen estos aparatos dentro de su boca, lo que aumenta su miedo.

Puede ser el miedo a la sangre

Muchas personas le tienen miedo a sangrar y ver sangre salir de su cuerpo. Cuando se trata de un sangrado mínimo en un procedimiento dental, ven sangre no hay excepción para ellos, incluso si se trata de unas pocas gotas.

Puede ser el miedo a ahogarse

Algunas personas piensan que cuando tienen la boca adormecida por los medicamentos, pueden ahogarse con su sangre o saliva y esto les causa miedo.

Puede ser la sensación de falta de espacio personal

Muchas personas se sienten intimidadas cuando alguien se les acerca demasiado. Sienten que su privacidad es invadida y, como resultado, muestran una respuesta de miedo.

Puede ser su tipo de personalidad

Dos rasgos principales que desempeñan un papel crucial en la dentofobia son el neuroticismo y la extraversión. Pero, ¿qué son y que relación tienen con la ansiedad dental?

El neuroticismo es un rasgo de la personalidad que aumenta los sentimientos de ansiedad, timidez, ira, irritabilidad y depresión. Las personas con esta característica tienen problemas para interpretar situaciones cotidianas y suelen verlas como amenazantes y peligrosas.

Estas personas no responden bien a las situaciones angustiantes, y se sienten abrumadas y frustradas. Esta cualidad se asocia a problemas y complicaciones físicas que empeoran cuando están en situaciones bajo estrés, así como a episodios de ansiedad y depresión. Para ellos, ir a una clínica dental puede suponer un gran reto y es intimidante.

Otro rasgo de la personalidad que puede dar ansiedad dental es la extraversión. Según los estudios, las personas introvertidas tienden a sufrir más miedo y ansiedad dental que las extrovertidas.

Puede ser un rasgo hereditario

Un estudio publicado por Ray et al. demostró que existe un componente genético responsable del miedo y la ansiedad dental, por lo que la ansiedad dental puede ser heredada de los padres. Este gen afecta más a las mujeres que a los hombres.

Podría ser una enfermedad mental

La dentofobia puede verse asociada a algunas enfermedades mentales. Las más comunes son:

  • Depresión
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Trastorno bipolar
  • Sensación de pérdida de control. Cuando el paciente siente que no puede controlar la situación, en especial cuando hablamos de un tratamiento invasivo, entra en pánico.
  • TEPT, también conocido como trastorno de estrés postraumático
  • Problemas de confianza

¿Cómo tratar el miedo al dentista?

El miedo al dentista es un trastorno que requiere control y tratamiento. Lo dos componentes principales que ayudan a controlar el miedo son el paciente y el odontólogo. Veamos cómo manejar el miedo a el odontólogo.

¿Cómo puede ayudarle el odontólogo a superar el miedo?

Su dentista puede ser de gran ayuda para aliviar su estrés, ya que ha tenido experiencia con muchos pacientes que sufren lo mismo que usted. Un dentista con experiencia sabe cómo manejar la situación y como puede ayudarle a superar el miedo.

Conversación y cooperación

Hable con su dentista. Hágale saber que esta situación le da miedo. Saber esto les ayuda a entender qué esperar y como actuar en consecuencia. Un paciente que sufra de mucho miedo o ansiedad puede ser difícil de tratar y esto afectará al procedimiento.

Cuando hable de su miedo en la consulta del dentista, él puede aliviar su estrés explicándole todo el proceso paso a paso. Al entender el procedimiento, los pacientes confían más en el dentista y su miedo disminuye.

También puede ponerse de acuerdo con su dentista para tener una señal para detener el procedimiento cuando se sienta incómodo.

Mencionar sus preocupaciones también le permitirá al personal de la clínica odontológica saber su estado. El personal le ayudará a liberarse de su tensión.

Otra práctica efectiva es poner música relajante durante la consulta. Esto reduce los niveles de ansiedad.

Analgesicos, sedación y mediación

El óxido nitroso o gas de la risa es un método que utilizan algunos dentistas para ayudar a los pacientes a relajarse durante el tratamiento dental. Durante el procedimiento el paciente estará despierto, pero relajado y sin estrés. Algunos pacientes pueden no recordar todo con detalles una vez pasados los efectos.

Los dentistas pueden recetar medicamentos para mermar la ansiedad y ayudar a los pacientes a permanecer relajados durante el proceso. Normalmente se da un comprimido de una sola dosis que se administra al paciente antes de la cita y cuya acción dura poco tiempo. Se recomienda que el paciente esté acompañado, ya que los efectos de estos medicamentos pueden tardar algún tiempo en desaparecer por completo.

La sedación consciente es una técnica muy útil para las personas con ansiedad severa. Con esta técnica se le da al paciente un agente sedante para minimizar la ansiedad y un agente anestésico para evitar el dolor, ya sea por vía oral o a través de un suero intravenoso. El paciente está consciente durante el procedimiento y responde a las llamadas, pero no siente dolor ni molestias. El dentista y el paciente comentan esta técnica en caso de que exista alguna afección médica subyacente.

Anestesia general

En caso de ansiedad extrema en el consultorio, se aplica anestesia general, ya sea por un dentista que ha recibido formación, o por un anestesiólogo. En este caso, las prácticas dentales se realizan en un hospital. Sin embargo, no es seguro aplicar anestesia general cada vez que una persona visita el consultorio dental y debe buscar un tratamiento serio y eficaz para superar este miedo inexplicable. Lo mejor es utilizar la anestesia general para procedimientos dentales que sean difíciles y complicados, y que requieran más tiempo que el trabajo habitual.

¿Qué puede hacer para controlar el miedo al dentista?

Una persona con ansiedad dental debe buscar formas de controlar esa situación. Hay varias alternativas útiles de las que puede beneficiarse.

Mecanismos y técnicas psicológicas para afrontarlo

Hablar de su condición con un psicólogo o un psiquiatra le ayudaría a aprender mecanismos de afrontamiento y a enfrentarse a sus miedos con confianza. Estas técnicas son:

  • Ejercicios de respiración profunda: Una de las prácticas más conocidas contra el estrés y la ansiedad es respirar profundamente, esto ayuda a aliviar la tensión llevando más oxígeno al cuerpo y regulando el patrón respiratorio alterado causado por la ansiedad.
  • Imaginación guiada: Es un método muy bueno para liberar estrés. La persona imaginará visiones positivas y agradables. Al ilustrar imágenes buenas en su mente, la persona se tranquiliza y se pone menos ansiosa.
  • Exposición gradual o desensibilización sistemática: Se trata de una terapia psiquiátrica que expone gradualmente a un paciente ansioso a una situación que le de miedo. Al enfrentarse poco a poco a la situación, el paciente se asusta cada vez menos y aprende que la enfermedad no es tan aterradora y estresante como creía. Al experimentar esa situación paso a paso, el paciente encuentra la oportunidad de descubrir todos los aspectos ocultos que no era capaz de ver debido al miedo intenso. Este tratamiento basado en la exposición controlada hace que la situación resulte menos intimidante.
  • Meditación y relajación muscular: La meditación ayuda a las personas a concentrarse en diferentes partes de su cuerpo y a tener control sobre ellas. Los músculos se tensan como consecuencia del estrés, lo que provoca más malestar y ansiedad. Una buena forma de relajar los músculos es meditar y concentrarse en ellos.
  • Atención plena o Mindfulness:Es una forma nueva y especializada de meditación. Mindfulness significa prestar atención a su entorno, situación actual, pensamientos, sensaciones y su posición en el momento sin juzgarlos ni analizarlos. La atención plena consiste en ser consciente de lo que le rodea y aceptarlo sin juzgarlo ni reaccionar de forma exagerada.
  • Distracción:Al no prestar atención a la situación inconveniente y distraerse, los pacientes pueden estar tranquilos y evitar una experiencia negativa. Escuchar música o tener un objeto que le dé tranquilidad pueden ser buenas opciones para distraerse. Siempre puede llevar consigo un objeto que le dé tranquilidad y le ayude a mantener la calma.
  • Hipnoterapia: También conocida como terapia de hipnosis, es un estado de relajación o sueño inducido realizado por una persona entrenada y experta. Esto ayuda al paciente a sobrellevar el miedo al dolor, la ansiedad y el estrés.
  • Otras técnicas de relajación: como beber té o hacer yoga antes de la cita pueden ser útiles para controlar el estrés. Coméntelo con el dentista para ver si puede interferir en el tratamiento.

Vaya con un amigo

Un familiar o amigo cercano puede acompañarle a la consulta del dentista. La presencia de un ser querido puede hacer que el ambiente sea menos intimidatorio y más tranquilizador. Si es posible, cójale la mano o escuche su voz, esto puede ser de gran alivio.

Informe a su dentista

Hablar de su ansiedad dental, sobre todo antes de la cita, ayuda al dentista y al personal a cooperar mejor y a ayudarte si es necesario. El dentista puede explicarle todo el proceso a profundidad, para que sepa lo que va a ocurrir y esté menos nervioso. No dude en preguntar todas sus dudas y expresar sus preocupaciones.

¿Cómo la ansiedad extrema ante el dentista afecta a su salud oral?

Sin duda alguna, las visitas al dentista son de vital importancia para mantener una buena rutina de cuidado dental y por consiguiente, una buena salud bucodental. La ansiedad dental lleva a evitar realizarse los tratamientos dentales. Esto provoca deterioro y problemas en la salud dental. Como resultado, la persona siente vergüenza de visitar al dentista, e incluso si lo hace necesitará tratamientos más agresivos e intensos debido a la condición de sus dientes. Esto se suma a su miedo y ansiedad y, por lo tanto, se crea un círculo vicioso. Evitar el cuidado dental debido a la ansiedad puede dar lugar a complicaciones de salud dental como caries, cavidades, pérdida de dientes, enfermedad periodontal y enfermedad de las encías.

Muchos problemas de salud bucodental, como el cáncer de boca, se detectan mediante revisiones periódicas. La atención preventiva es otro resultado esencial de la odontología, que se puede perder por no asistir a las citas regulares con el dentista.

El miedo irracional a los odontólogos y a los tratamientos dentales no solo afecta a la salud dental, sino también a la salud general. Una mala salud bucodental puede genrar a muchas complicaciones de salud, como enfermedades cardiovasculares, trastornos respiratorios, diabetes, infección general del torrente sanguíneo e incluso abscesos cerebrales. En palabras sencillas, el miedo al dentista puede afectar su calidad de vida.

Referencias:

Beaton L, Freeman R, Humphris G. Why are people afraid of the dentist? Observations and explanations. Med Princ Pract. 2014;23(4):295-301. doi: 10.1159/000357223. Epub 2013 Dec 20. PMID: 24356305; PMCID: PMC5586885.

Widiger TA, Oltmanns JR. Neuroticism is a fundamental domain of personality with enormous public health implications. World Psychiatry. 2017 Jun;16(2):144-145. doi: 10.1002/wps.20411. PMID: 28498583; PMCID: PMC5428182.

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